Adicta

Soy una mentirosa. Me miento a mí misma intentando convencerme de que voy a soltarte, de que puedo aceptar que estés lejos otra vez, como si eso fuera algo que simplemente pudiera decidir.

¿Qué será lo que tienes que consigue romper todas mis defensas? No logro alejarme. No logro dejar de pensarte.

He pasado tantos años de mi vida intentando mantener el control de todo. Absolutamente de todo.

Y entonces apareces tú otra vez y, de repente, ese control desaparece por completo. Mi cabeza deja de responder. Mi cuerpo también se manda solo.

Es como si volviera a tener veinte años y todo fuera impulsividad, deseo, miedo y ganas de sentir.

Quiero estar contigo. Amo hablar contigo, pero ya no me basta con hablar.

Quiero besarte, abrazarte, sentirte cerca. Quiero tocarte y dejar de fingir que puedo conformarme con la distancia, con sólo mirarte sonreír, con sólo conversar… quiero más.

Pero entonces vuelve el miedo. Porque todavía no consigo descifrarte. No sé si tú sientes lo mismo. No sé si todo esto que me pasa también te pasa a ti. A veces creo que sí y otras pienso que sólo me engaña mi propio deseo de estar contigo.

Esta vez es peor que la anterior, porque me he vuelto adicta a ti. Al menos la vez anterior logré salir, el problema de esta vez, es que no sé si quiero hacerlo, no sé si puedo hacerlo.

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