Soñé Contigo

Dormí exactamente una hora y cinco minutos hasta las 2.30 AM y luego, como a las 5:00 AM una hora y media más hasta ahora.

Y aunque sé, fisiológicamente, que los sueños pueden ocurrir en apenas unos segundos, quizá unos pocos minutos mayoritariamente durante el sueño REM, este sueño se sintió mucho más largo, como de varias horas. Como si, por una vez, el tiempo me hubiese dado una tregua, aunque fuera una vez.

Soñé contigo.

Íbamos a un 18, a celebrar a la casa de alguien, no recuerdo de quien ni por qué iríamos los dos!. Estaba mi hija, estaban algunas personas del colegio, otras que conocí hace años y todo se sentía familiar, aún con las épocas mezcladas..

Tú decidías con otros ir a una Fonda, yo me quedaba en la casa, un poco triste porque nuevamente perdía una oportunidad de estar aunque sea un ratito contigo.

Pero al final no sales, te quedas en esa casa y nos sentamos a conversar en un sofå, como siempre hacemos, de cualquier cosa.

De pronto, estábamos más cerca. Mi cabeza casi descansaba sobre tu hombro y te acercabas para preguntarme si me acordaba de alguien del colegio y yo te respondía en secreto, casi al oído, como si el resto del mundo no debiera escucharnos, aún cuando no era nada malo de lo que hablabamos.


Entonces, me besabas, y era un beso eterno, mucho más de lo que debía durar en un sueño un beso.

Luego te decía, que teníamos que cuidarnos de mostrar mucho, porque la Maggita podía estar muy sensible con la separación. (¡Siguiendo siempre la lógica hasta en los sueños, ni ahí me permito salir de protocolo!)

Pero seguíamos ahí, abrazados. Y volvías a besarme, luego de un rato y esta vez, un poco más cerca de mi. Y otra vez te decía: cuidado. Aunque, si soy completamente sincera, en ese momento me importaba muy poco en el sueño.

Porque estabas tú, y me decías que no había problema, que esperábamos, porque esto iba en serio y tengo la idea de mirar desde afuera mi sonrisa tonta.

Después aparecía otra escena. Tú haciendo de animador en un juego y yo mirándote desde algún lugar, sonriendo. Esa sonrisa idiota que aparece cuando uno mira a alguien que ama, sin darse cuenta de que lo está mirando.

Alguien me hacía una trenza. Y tú me decías que me veía bonita, más bonita todavía.Y yo seguía sonriendo, feliz. (¡Nunca me dijiste algo siquiera parecido!)

Pensaba que quizá era porque estaba feliz, porque estabas ahí. Porque, aunque sólo fuera un sueño, por un rato no había distancias, ni tiempos, ni cosas pendientes, ni miedo a lo que pudiera pasar después. Sólo estábamos tú y yo.

Y entonces tuve que despertar. No quería. De verdad no quería.

Porque hasta entonces, había dormido apenas una hora y cinco minutos…pero en ese sueño había vivido mucho más. ¡Por qué tenía que despertar!

Deja un comentario

Descubre más desde Langostita

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo