2005
Otra oportunidad para trazar una línea… o para borrarla por completo.
Otra forma de acercarnos o de perdernos sin remedio.
Otra posibilidad de recuperar el tiempo que se escapó entre los dedos o simplemente dejarlo seguir su curso, como si nunca hubiera sido nuestro.
Un instante más para sentir la cercanía o aceptar la distancia.
Una ocasión para que dos almas vuelvan a encontrarse o para que permanezcan, definitivamente, en orillas distintas.
Una elección más entre sentir y pensar.
Pero quizá la pregunta que realmente importa no es qué haremos, sino qué pasa por ambas cabezas (y corazones)
¿Estamos pensando ambos lo mismo?
¿Los dos caminamos en silencio hacia este mismo lugar?
¿O todo esto existe únicamente en mí?
Porque si sólo soy yo quien sostiene este hilo invisible… entonces preguntarse deja de ser un acto de esperanza y se convierte apenas en un hermoso sinsentido.

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